En primera persona: Japón, tierra de geishas y samuráis

Autor Bestours

Me presento, soy Julia Franch, Directora General de Grupo Bestours y en este  artículo os quiero explicar mi experiencia personal en uno de los destinos más especiales, diferente a todo y peculiares que existen… ¡Japón!

3 de agosto de 2019. ¡Empiezan mis vacaciones!

La mejor opción para viajar a Japón es sin duda la aerolínea Finnar. Es la compañía que ofrece la ruta más corta para llegar al destino haciendo escala en Helsinki. Tuve la suerte de viajar en  su nuevo avión 350, y la verdad es que la experiencia fue inmejorable por innumerables motivos. Grandes ventanas con vistas panorámicas,  luz natural por toda la cabina, tecnología de iluminación Led con una gran gama de colores distintos y personalizados, renovación del aire de la cabina cada dos o tres minutos que garantiza la salud de todos los pasajeros, y lo mas importante, un menor consumo de combustible con una reducción de emisiones. ¡Además de un servicio a bordo muy cuidado!

Primera parada, Tokyo

El día 4 de agosto a las 08:00h de la mañana, pisaba suelo nipón por primera vez en mi vida. Iba a recorrer durante cinco días la ciudad de Tokyo y la verdad es que estaba emocionadísima por todo lo que estaba por llegar. Había leído mucho sobre esta ciudad y deseaba comprobar por mí misma todas las bellezas, costumbres, tradiciones y forma de ver la vida que me habían contado.

Foto: Ciudad de Tokyo

La mejor manera de conocer cualquier ciudad y Tokyo en particular, es dejándote perder por sus calles. Callejear, observar, pararte a contemplar y sentir la energía de todo lo que se acontece. Además, Tokyo es una de las ciudades más bulliciosas, vibrantes y silenciosas que existen.

Pasear por el barrio de Shinjuku, sus calles son la viva imagen de la modernidad que todos tenemos en mente al pensar en Tokyo. Sigue hasta el barrio de Harajuku, donde nos adentramos en su calle más famosa, Takeshita-dori, para ver las estrambóticas modas japonesas. Conoce el santuario sintoísta Meiji Jingu dedicado al primer emperador del Japón moderno, el emperador Meiji y su esposa, la emperatriz Shoken. Y finalmente descansa en el parque Yoyogi, uno de los parques más grandes de Tokyo.

Shibuya es impresionante, podrás ver la estatua del perro Hachiko de la película “Siempre a tu lado, Hachiko” de Richard Gere. Siente que formas parte de la película “Lost in Translation” de Sofia Coppola y cruza por el famoso paso de cebra que es conocido mundialmente por ser el más abarrotado del mundo. Para unas vistas de infarto, Shinjuku y Oshiage con su Tokyo Skytree. Visita los jardines del Palacio del Emperador, residencia oficial de la familia imperial japonesa y llega hasta el barrio de Asakusa, antiguo centro de Tokio, donde se encuentra el impresionante templo de Senso-ji.

Foto: Shibuya

Al atardecer, te recomiendo una ruta en barca por el río Sumida para contemplar Tokyo desde otra perspectiva. Y por la noche, alucina con el ambiente de Akihabara, la meca de la electrónica y la tecnología en Tokyo. Para el momento shopping, visita Ginza, uno de los barrios más lujosos de Tokio y en el que podemos encontrar las tiendas principales o flagships de muchas marcas de tecnología y moda.

Y no te olvides de tomar un ramen, nosotros lo hicimos en un típico restaurante llamado Ginza Noodle, donde éramos los únicos extranjeros

Foto: Akihabara

Tokyo – Kanazawa

De Tokyo a Kanazawa fuimos con el famoso “tren bala”, uno de los instantes más esperados del viaje. El tren bala es uno de los principales iconos de Japón y este trayecto en concreto, fue de unas 3 horas. Una vez en Kanazawa, visitamos el mercado principal de Omi-cho, donde podrás encontrar un sinfín de variedades de frutas, verduras y pescados. ¡Todo delicioso! Visitamos los famosos jardines Kenrokuen, unos de los más bonitos de Japón, y paseamos por lo distritos de geishas de Higashi Chaya y Kazuemachi Chaya, donde puedes visitar algunas de las casas de Geishas más famosas como son: La casa de Té Shima y la casa de Té Kaikao.

Pero si hay algo que no puedes perderte, es vivir la experiencia de hacer una excursión privada a la aldea patrimonio de la humanidad de Shirakawago, conocida por sus típicas casas de tejado triangular hecho de paja y muy inclinado para soportar el peso de la abundante nieve que cae en esta zona en invierno. ¡Un lugar de cuento de hadas!

Foto: Shirakawago

Kanazawa – Kyoto

Mi última parada del viaje fue Kyoto, antigua capital de Japón durante más de mil años. En ella se pueden visitar algunos de los monumentos más famosos del país: Kinkakuji, Ryoanji, Kiyomizu…

Mi tour por la ciudad empezó con una visita al mercado Nishiki, un paseo por la famosa calle de Pontocho, conocida por su estrechez y  por tener las mejores terrazas de la ciudad con vistas al río. El barrio de geishas de Gion, es uno de los barrios de geishas más conocidos de todo Japón. Y en la zona del riachuelo Shirakawa, está lleno de casas de té (ochaya), casas de geishas (okiya) y tiendas tradicionales de dulces, textiles, ornamentos, maquillaje, calzado… Y es que uno se siente, paseando por las callejuelas de Gion, como si hubiese retrocedido en el tiempo. Es un paseo precioso que merece muchísimo la pena.

Otra de las visitas imperdibles es Arashiyama al oeste de Kyoto. Allí podrás pasear por el famoso bosque de bambús cruzando el popular puente Togetsu-kyo. También podrás conocer el templo Tenryuji, conocido por su magnífico jardín. Visitar dos de los templos míticos de la ciudad, el Ryoanji, gran exponente del budismo zen y patrimonio de la Humanidad, conocido por su jardín seco, y el templo Kinkakuji o pabellón dorado.

Pero no puedes irte de Kyoto sin antes visitar el santuario sintoísta de Fushimi Inari y caminar los 4 kilómetros bajo sus  10.000 toris (puertas). ¡Una experiencia realmente preciosa!

Foto: Fushimi Inari

Mis recomendaciones

Los mejores alojamientos para acabar de vivir una experiencia nipona son sin duda, los hoteles de la cadena AMAN; Aman Tokyo y Aman Kyoto que acaba de abrir sus puertas.

Otras opciones de alojamiento exclusivo son, el Palace Hotel Tokyo con vista a los jardines del Palacio Real y el Shangri-La Hotel Tokyo, en la zona de la estación de tren para disfrutar de una localización privilegiada. Y en Kyoto el hotel Suiran, Luxury Collection, en la zona de Arashiyama  muy cerca del Bosque de Bambú.

En cuanto a restaurantes, te recomiendo degustar una cocina tradicional en el Tokyo Gonpachi Nishiazabu donde se rodó una de las escenas más famosas de la película Kill Bill. Y para acabar la noche, deléitate con una copa en el bar de la película Lost In Translation, “New York Bar” en la torre del exclusivo hotel Park Hyatt Tokyo.

Foto: Hotel AMAN Kyoto

 

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