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Tres imperdibles de Sri Lanka; Sigiriya, Dambulla y Kandy

Después de reabrir sus fronteras recientemente tras la pandemia, Sri Lanka se postula como el destino perfecto para aquellos que busquen cultura, naturaleza, descanso y una gastronomía fuera de lo común.

Escondida en la inmensidad de Asia y eclipsada por la atracción de otros destinos cercanos como la India, Tailandia o Vietnam encontramos Sri Lanka. Una isla única en un escenario idílico que ofrece toda la variedad que puedas llegar a imaginar para un viaje a medida de ensueño.

Después de reabrir sus fronteras recientemente tras la pandemia, Sri Lanka se postula como el destino perfecto para aquellos que busquen cultura, naturaleza, descanso y una gastronomía fuera de lo común.

Un país con una historia cruel a sus espaldas –una larga guerra y un tsunami devastador en 2004– que ha sabido rehacerse gracias a la entrega de sus paisanos que, sin duda, se ganarán un lugar en tu memoria.

Con no más de 21 millones de habitantes, Sri Lanka es sinónimo de playa y bosque lluvioso, ballenas, delfines, templos, budismo e historia. Un país con un contenido tan variado que desde Bestours Viajes  se nos ha hecho difícil elegir los imperdibles de un destino en auge.

Historia única

Más conocida como la perla del Índico, Sri Lanka tiene tanta riqueza que en tan solo 65.000 kilómetros cuadrados esconde ocho parajes declarados Patrimonio Mundial por la Unesco. Una cifra que ningún otro país del globo iguala.

Y entre todos ellos, empezamos con el plato fuerte. La Roca del León. Sin duda, el tesoro del país, más conocida por el nombre de Sigiriya. 5.000 años de historia nos llevan a una de las reliquias mejor conservadas del planeta.

Construida durante el reinado del rey Kasyapa I entre 477 y 495, Sigiriya fue un palacio, monasterio y otras edificaciones que hoy son las ruinas y el testigo de un príncipe que traicionó a su familia para llegar al trono. Una atalaya natural que fue mucho más que la construcción de una residencia real. El deseo de Kasyapa era construir el cielo en la Tierra. Durante siglos mantuvo su función de residencia real hasta que fue abandonada en el siglo XV para ser redescubierta en 1908.

Ahora, es el legado de una civilización y un viaje al pasado que no deja indiferente a nadie. A las puertas de la roca, encontramos las garras del león que dan inicio a una ascensión en la que el silencio se va apoderando de todos los presentes. Y no es para menos. Allí te esperan 1200 escalones. Un duro camino que tiene una deliciosa recompensa.  Unas escaleras de caracol que quitan el hipo son el paso definitivo para llegar a la Cueva de la Cobra donde te esperan, semidesnudas, las pinturas rupestres más antiguas de Asia y que dan paso a unas vistas que no olvidarás jamás. Una perspectiva que te hará entender la inmensidad de la roca y la intención con la que fue construida.

 

Triángulo de Oro

Es la ruta predilecta de todos aquellos que visitan Sri Lanka. Tres vértices – las ciudades de Kandy, Polonnaruwa y Anuradhapura– con conexión directa al pasado y donde se hallan los restos arqueológicos más valiosos de las antiguas civilizaciones ceilandesas. Un triángulo que contiene una joya histórica, Dambulla. Es una de las cuevas budistas declaradas Patrimonio de la Humanidad. En total son cinco cuevas que albergan pinturas y estatuas de Buda que datan del siglo I a.C. La parada más cultural de todo el viaje.

En otro de los vértices de este triángulo, encontramos Kandy, ciudad que aloja uno de los templos de Buda más conocidos de toda Asia. El templo del Diente donde cada año más de un millón de personas rinden culto a su religión con bailes y vestidos para la ocasión. Una festividad que se celebra desde el año 300 d.C.

 

Colmillos afilados

A 300 kilómetros de la capital Colombo, encontramos una de las paradas obligatorias de tu viaje a medida donde por fin la naturaleza de todo un viaje se hace tangible. Si los bosques frondosos y el verde han acompañado tu viaje durante todas las visitas previas, llega el momento de observar la exuberante jungla con sus protagonistas en primer plano en el Parque Nacional de Yala. Hogar de más de 130 especies distintas, en la que en esta ocasión el rey de la selva es el leopardo ceilandés. Un safari inolvidable donde los elefantes asiáticos serán casi vuestros copilotos durante todo el trayecto.

Una experiencia que sugerimos disfrutar en el Uga Chena Huts, un hotel exclusivo a escasos minutos del Parque. Con tan solo 14 cabañas disponibles, su ubicación privilegiada os permitirá convivir como uno más en su espléndida naturaleza. Un santuario que rinde homenaje a la fauna y la flora del lugar y donde hospedarse se convierte en un safari constante.

A pocos kilómetros del parque y continuando al sur del país, desde Bestours Viajes recomendamos una de las experiencias que marcará un antes y un después respecto a la concepción de la palabra ‘enorme’.  La costa de Sri Lanka se ha convertido durante la última década en zona de paso de delfines, cachalotes, ballenas jorobadas, ballenas bryde y también de la más grande, la ballena azul. El mamífero más grande del planeta que podréis contemplar a escasos metros de la costa. 30 metros de longitud y 200 toneladas de peso que podréis acariciar con los ojos.

 

Tiempo para el descanso

El sur acomoda bajo la calma de sus aguas a estos gigantes del mar y también tiene preparado para ti unos días de relajación absoluta en las mejores playas del país. Playas de arena fina y aguas cristalinas que, desde Bestours Viajes, recomendamos disfrutar de la mano de la lujosa firma asiática Aman, en su complejo Amanwella.

Un hotel donde tu mayor preocupación será no preocuparte de nada. Un complejo diseñado para el retiro frente al mar en el que podréis convertir el avistamiento de ballenas en una rutina diaria o practicar deportes acuáticos como el surf o el snorkeling. Todo bajo el sello garantizado de una de las mejores firmas gran lujo del globo.

 

 

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