Planes y recomendaciones

La experiencia Aman, más allá del lujo

Una firma por encima de todas: Aman. Un lugar donde no existen los huéspedes efímeros, sino viajeros enamorados del planeta y la forma de entender los viajes.

Aman es el único lugar del mundo donde puedes disfrutar de cada destino de 38 formas distintas, de entender y concebir el placer en su máxima expresión, de descubrir un lugar nuevo, saborear sus aromas y texturas, disfrutar cada experiencia y recibir el trato más excelso con todo lujo de detalles.

Aman es parte de tu viaje. Es el lugar donde ser huésped significa ser un viajero que no solo quiere disfrutar del destino, sino que traza su viaje acorde a la estancia porque sabe que el alojamiento también será un recuerdo especial.

Por ello, la firma hotelera ha revolucionado el sector del lujo. Con tan solo 38 hoteles repartidos por todo el globo – de un estilo inimitable y un servicio incomparable–, Aman es un destino en sí mismo, donde todo va más allá del lujo.

Para muchos, una firma a la que la competencia todavía no alcanza. Una concepción distinta del lujo y que está diseñado para satisfacer cada una de las necesidades del huésped, el verdadero leitmotiv de Aman.

Una experiencia que despertará todos tus sentidos y apagará todas tus preocupaciones. Por ello, desde Bestours Viajes, os proponemos seis experiencias Aman en distintos continentes.

La experiencia Aman más cercana

Aman cuenta con 38 hoteles y en cada destino se ha adaptado al entorno, a la propuesta turística y al contenido cultural con el servicio más exquisito, el trato más refinado y la atención más complaciente

Entre la belleza que rodea al continente europeo, Aman ha establecido tres hoteles donde vivir en primera persona la experiencia.

Amanruya es nuestra primera propuesta. A la brisa del mar Egeo y a la sombra de los pinos de la península de Bodrum en Turquía, Aman propone una estancia distinta al lujo de otros destinos de playa.

Un complejo tipo pueblo totalmente aislado que ofrece cuatro tipos de alojamiento distintos, todos ellos con piscina privada, con un estilo marcado por el cruce de culturas mediterráneas y turcas. Villas tipo casa-palacete para disfrutar de la más exclusiva privacidad, con unas vistas inigualables y rodeado de la historia del lugar.

Un concepto parecido al Aman más cercano, pero en un entorno distinto, Amanzoe, en Grecia. La firma hotelera ha transformado su hotel del Peloponeso en una auténtica ruina griega viva. Rodeado de infinidad de esculturas y plataformas que siglos atrás fueron el decorado de la polis, las ruinas de la historia son ahora los restos donde poder viajar al pasado con las comodidades del presente. Corazón de la cultura griega durante siglos, no habrá lugar al que mires desde tu villa que no desprenda historia, magia y cultura. Todo bajo un estilo griego clásico, de blancos y azules mediterráneos, columnas y arcos adintelados para que puedas convertirte en un griego de época cambiando los escudos y flechas por la paz que brinda la brisa del mar.

Y desde ese mismo mar, despegamos a un destino cercano, pero de otro continente.  Marrakech. Una ciudad que ha cautivado a Aman y viceversa. Bajo el nombre de Amanjena, este hotel es la perfecta representación de la cultura árabe más exclusiva. Inspirado en la antigua Ciudad Roja es el alojamiento árabe soñado. Patios abiertos, jardines privados y olivares y palmeras que rodean toda tu villa donde puedes contemplar la belleza de las montañas del Alto Atlas.

Una estancia caracterizada por el aroma árabe más clásico y elegante. A tus vistas tampoco le faltarán las dunas, los oasis y los colores cálidos para sumergirte en la piel de los autóctonos del lugar.

Más allá del charco

Para aquellos que su aventura se encuentre a miles de kilómetros de casa, Aman también mantiene su esencia y su estilo en otros destinos paradisíacos. Empezamos hacia el oeste, en uno de los destinos favoritos de muchos cuando buscan un trato excepcional en un entorno inigualable.

Amanyara. Ubicado en el escenario más tropical posible, las islas Turks & Caicos acogen en esta ocasión a la firma en un concepto distinto a sus hermanos europeos. Con azules turquesas y arenas blancas como decorado, el hotel se ha mimetizado en el entorno para ofrecer una estancia única en las costas privadas de una reserva natural de la isla.

Amanyara es la puerta de entrada al paraíso y también a la aventura. Un destino de playa repleto de actividades para todas las edades donde descubrir la vida bajo el mar es descubrir un mundo nuevo.

Una estancia similar a la que propone a una hora en avión de distancia, concretamente, en Amanera en República Dominicana. Con los mismos azules turquesa del Caribe, esta vez el verde tropical también acompañará a tus recuerdos. A los ojos de la jungla, Amanera descansa en un acantilado de Playa Grande que ofrece unas vistas panorámicas al edén del Océano Atlántico. Una ubicación excepcional donde la jungla y el océano se unen, ofreciendo actividades tan variadas que es difícil creer que todas se encuentran en un mismo destino.

Hacia el este

Pasando por Europa hasta llegar a Asia, volvemos a uno de los Aman más reconocidos del planeta. Nada tiene que envidiar Amangalla, la propuesta en el Índico.  Otro resort gran lujo ubicado en otro de los océanos con más variedad del planeta y en una de las costas más cotizada del sureste asiático, Sri Lanka. 

Desde el primer minuto, caerás rendido a la belleza del lugar. Un hotel ubicado dentro de las murallas del Galle del Siglo XVII, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Un lugar lleno de historia rodeado de jardines, el puerto y una residencia que mantiene el mismo estilo de siglos atrás. Un lugar donde puedes parar el tiempo dentro del alboroto de una ciudad de calles estrechas, templos y cultura.

La experiencia Aman, más allá del lujo