Cinque Terre, las cinco maravillas de Italia

Autor Bestours

A tan sólo 160 km de Florencia nace de la tierra algo hermoso. Cinque Terre, 18 km de acantilados vestidos de ideales pueblecitos pegados al mar, subidos a precipicios imposibles y con un colorido de ensueño que no podrás evitar preguntarte quién hizo semejante obra de arte.
Cinco tierras, cinco maravillas. Y ellas son: Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.
Puedes conocer estas cinco tierras por mar en cualquiera de los ferrys de línea regular que van haciendo paradas en ellas, por tren o caminando en un bello paseo por la costa. Tú eliges cómo. Tranquilamente, no hay prisa y estás de vacaciones. El último tramo entre Manarola y Riomaggiore es conocido como Via dell’amore, puesto que con el tiempo se convirtió en lugar de encuentro de jóvenes parejas de enamorados. Las vistas son increíbles. Sumérgete en el ambiente, el gentío, los acentos y olores, como en una película de Federico Fellini.

Partimos desde Monterosso, el más occidental de todos los pueblos, encantador por su zona de playa perfectamente decorada con impecables hamacas, sombrillas de colorido diverso y aguas cristalinas para una jornada de sol y baño relajante. Visita la bella iglesia de San Juan Bautista del S.XIV, el Palacio del Podestà, el castillo de los Fieschi y el monasterio y sus obras de arte de Van Dick, Cambiaso, Piola y Guido Reni. Las calles de Monterosso guardan varias sorpresas; entre los edificios pintados de vistosos colores pastel destacan hitos patrimoniales como la Ermita de San Juan Bautista o la Iglesia de los blancos y negros. ¡Recomendación del lugar! No dejes de probar la famosa focaccia, típica de esta región, y acompáñala con un delicioso vino blanco que se produce con las uvas de las viñas de las montañas desde Monterosso hasta Riomaggiore.

cinque1 copia
Complaciéndote por el paseo, llegarás a Vernazza, el pueblo más al norte de los cinco. Pueblo marinero de antiguas casas de colores que se agrupan junto a sorprendentes acantilados creando un espectáculo casi embrujador. Aunque para espectáculo, el batir de las olas sin cesar contra los contrafuertes de la pequeña bahía, mientras las casas escalan por la montaña y se apretujan unas contra otras, por calles intrépidas que ascienden a la carrera hasta llegar a una fortaleza desde la que se contempla todo el horizonte. Párate aquí, busca la terraza que más te guste, observa el atardecer (copa de vino en mano) y déjate llevar por el hedonismo del momento.
Y seguimos. Ahora toca Corniglia, el pueblo encaramado en lo más alto, a 100 metros ni más ni menos, rodeado de majestuosos viñedos y olivares creando un paisaje de postal tal cual te imaginabas Italia. Sus estrechas y empinadas calles con pintorescas tiendas son puro entretenimiento. La plaza principal está repleta de terrazas veraniegas donde el murmullo del bienestar se oye sin cesar. Detente un instante y saborea el ambiente al más puro estilo italiano. Desde Corniglia, pos su ubicación y altura, tienes vistas a todos los demás pueblos, ofreciendo un panorama privilegiado. Desde donde estás no ves costa, pero tranquilo, sigue por unos sinuosos senderos y podrás ir descendiendo hasta llegar al mar.
Siguiendo el paseo llegamos a Manarola con su carácter colorido y animado es el más antiguo de todos los pueblos. Llega hasta la plaza principal, busca una focacceria llamada “La Cambusa” y pide la típica “Focaccia ligure”: es un pan suave y esponjoso, realizado con especias y aceite de oliva. Simplemente delicioso. En la calle principal la “Via di Mezzo” hay numerosos restaurantes, bares, negocios artesanos y artistas locales donde disfrutarás de una entretenida jornada.

cinque copia
Y como todo lo bueno se acaba, llegarás al último pueblo de estas 5 maravillas. Riomaggiore, tranquilo y pintoresco, casas coloreadas y empinadas en la montaña, que se extienden desde lo alto hasta la orilla del mar. Algo bello del lugar es el pequeño pero encantador embarcadero con un malecón desde el cual se observa todo el pueblo como la belleza de una postal. Visita su hermosa Iglesia de San Juán Bautisca rodeada de una entrañable instantánea de niños jugando y amas de casa que tienden sus vestidos o se sientan en las puertas de las casas a charlar con las vecinas en su dialecto local. ¡Al más puro y auténtico estilo italiano!
Siempre hay lugares que descubrir en Italia y Cinque Terre es uno de ellos. Querrás volver.

Compartir
X

Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies , pinche el enlace para mayor información.